lunes, 13 de septiembre de 2010

SANTA CRUZ PRIMIGENIA.

    Al final no se llamó así. Al amigo Ángel Marrero, gran dibujante y escritor,  y a mí,  se nos ocurrió hace ya unos años, durante una noche callejera,  poner en funcionamiento una serie de ilustraciones que acompañasen unos textos más bien raritos con una temática muy curiosa, de la que un día hablaremos. El proyecto se quedó de momento en eso, esperando la resurrección, pero ilustraciones e historias se hicieron bastantes.
     Esta se llama "Los silenciosos" y está basada en la existencia de unos extraños personajes que deambulaban por Santa Cruz. Los veía todas las mañanas en el camino al colegio. Paseaban un perrito y uno de ellos cuando los críos nos cruzábamos con él, se metía el cigarro encendido en la boca, solo por ver nuestra cara. Eran gente sacada de otra época. Nunca les oí decir una palabra.

    Quizás Javi o el maestro Janacek se acuerden de ellos... ¿La historia que hay detrás? Algún día.

6 comentarios:

Ike Janacek dijo...

Yo es que de pequeño fui lagunero, compañero. Rara vez me dejaban salir del bunker, pero los tipos que se podían ver por los alrededores eran tal cual los del dibujo.
Uno de mis vecinos todavía usa boina. Tengo la sensación de que el día que falte ya no veré ninguna más, ni sombreros...sólo gorras del Tete o con propaganda de algún guachinche.
¡Reivindiquemos las boinas!¡Boinas de Locomotoro!

Eduardo dijo...

Con una enorme boina verde puesta le tiré el armario a Tonidavi. Así fueron las cosas, no puede uno negarlo.
Sí, aquella era gente de otra época, parecían salidos de una novela de la posguerra. Es un mundo que no existe ya.
"Antes todo esto eran plataneras" que dice el supositorio.

juanan dijo...

Espero que algún día salga para adelante este proyecto. Me encanta, la idea y las ilustraciones (las que todavía falta por publicar, que espero que lo hagas pronto)

cgonrod dijo...

Este dibujo es una pasada, me gustan esos rostros sin rostro, esos cuerpos sin hombros, ese perrillo absurdo y esas orejillas hacia fuera...un punto!

Anónimo dijo...

Cada cez que veo este dibujo, pienso que así acabarémos. Aunque de hecho, ya somos casi como esos dos vejetes siniestros... Yo no creo que me compre nunca un perro cuando sea viejo, pero el truquito del cigarro podría intentarlo.

Eduardo dijo...

Juanan, la verdad es que es un proyecto muy marciano pero muy bonito. Pa mí que al final se hará.
Niña, o la memoria me falla mucho o eran muy pero que muy parecidos.
Estimado anónimo, la verdad es que a los del dibujo les faltan las carpetas y a nosotros la boina, aunque el gorro de Heineken ya lo tenemos.