viernes, 31 de diciembre de 2010

DEL TÍTULO DE ESTE BLOG Y LA INTEGRIDAD FÍSICA DE MOEBIUS.

Para despedir el año me gustaría relatar el génesis del simpático nombrecillo de este su blog. Más allá del sentido que le da  la evidente característica física de su creador.
Pues era allá por el año 2002 cuando hice mi primer viaje al salón del comic (perdón, de la BD) de Angouleme, en Francia. A buscarme las garbanzas con los resultados previsibles. Mi hermana Cristina al enterarse del feliz acontecimiento me interpeló jovialmente "¡Pues si ves a Moebius dale un tirón de ojeras de mi parte ja ja ja!". Confieso que quedé algo estupefacto ante dicha petición, pero tras varios minutos de reflexión llegué a la conclusión de que posiblemente se tratase de un lapsus y realmente quisiese decir "tirón de orejas"... lo que por otra parte tampoco parece tener demasiado sentido y más si pensamos que Moebius (Jean Giraud) es su dibujante de comics favorito (y uno de los dibujantes, así sin adjetivos, más grandes que ha dado el siglo XX, en mi humilde opinión).
   Aun así yo soy una persona obediente y ¡Qué poco cuesta hacer feliz a una hermana! Así pues, el último día del salón, me dirigí al stand de Stardome, la pequeña editorial que se montó el sr. Giraud para autoeditarse sus cosillas, y tras comprar un libro de ilustraciones de Blueberry  me puse en la cola para que nuestro hombre me hiciese una dedicatoria.
Llega mi turno y le hago la particular petición, que me dejase darle un tirón de ojeras. Moebius, que habla español, parece no entenderme bien, le repito la instancia vocalizando y en alto. Hay un cierto estupor, risas nerviosas, Moebius pasa del colorado al pálido. Me dice que no es posible, jaja que cachondo. De acuerdo, puedo entenderlo, pero entonces como mínimo que me deje darle un tirón de orejas, ¡Qué menos! Le digo que es para hacer feliz a mi hermana. El malestar es ahora visible. Intento un amago de agarre de oreja del insigne dibujante. Hay un grito de terror. Dos gorilas de seguridad me sacan en volandas fuera de la carpa mientras grito que Moebius se lo tiene muy creido y que es un antipático.
  Así  que ya saben, cuando oigan lo de "Tirón de ojeras" piensen en encargos de hermana y sustos de dibujantes.



El Maestro, aun no se ha recuperado de la impresión

2 comentarios:

JP dijo...

Si señor; con dos cojones. Me recuerda aquella película titulada "Rebenque sin causa"

Ike dijo...

Eduardo, la parte buena es que estás a punto de protagonizar "El lúbrico crónico II" por querer tocar al maestro poniendo cara de malandrín vicioso.